EL HELADO TE PUEDE PROVOCAR NOSTALGIA SI FUISTE NIÑO DE LOS
OCHENTAS!
Cuando se acerca el Día del Niño y recuerdas que de chica tu
mamá preparaba aguas de sabores y hacíamos hielos para comerlos como antojo. Solíamos tener unos moldes para paletas y esperar a que estuvieran listos
parecía eterno. Cuando se llegaba el momento, se acababan demasiado rápido.
Sudar y quemarse en pleno sol obligaba a buscar esa
sensación fresca, que es hasta masoquista, pues cuando se destemplan los
dientes al morder el hielo, un dolor punzante se sube a la cabeza provocando
molestias.
Fui chico de los ochenta y mi obsesión de niño era comprar
paletas de grosella, de esas con forma de dedo, o esos triangulitos de placer,
los Raspados. Con mi hermana y amigos nos pintábamos los labios de rojo con
ellas. ¡Y cómo olvidar las paletas de limón con refresco de cola con la imagen
de la caricatura de las Tortugas Ninja!
También recuerden los
helados de sabores como choco chips, napolitano, pistache y más que traían
estampas de los Muppets Baby en sus tapas. Quizá si ahora los comemos ya no
serán tan ricos pero con tal de agregar más pegotes a la colección, uno los
pedía con regularidad. Y cuéntanos, haz tenido una experiencia similar?
Fuente: propia

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