lunes, 18 de febrero de 2019

Helados en invierno


¿Deberíamos comer helados en invierno?

Cuando llegan los meses más fríos del año, nuestro cuerpo se ve obligado a adaptarse a las nuevas condiciones exteriores. Para conseguirlo, activa una serie de reacciones físicas para regular nuestra temperatura corporal. En los días más calurosos del verano, el cuerpo nos hace sudar para refrescarnos. En los días más fríos del invierno, nos hace incluso temblar para generar calor.


Muchos piensan que, en invierno, un helado puede provocarnos un buen resfriado. En realidad, no es así. Todo lo contrario. Cuando tenemos cualquier tipo de dolor, aplicar frío reduce la inflamación. Lo mismo ocurre con el dolor de garganta. Es mucho más peligroso para la garganta pasarse horas en un ambiente seco. Además, un helado, una vez ha pasado por nuestra lengua, prácticamente queda todo líquido y a una temperatura muy parecida a la corporal.

Desde el punto de vista calórico, los helados son de gran ayuda en invierno porque nos dan mucha energía. Más de un cocinero famoso ha defendido que los helados deberían comerse todo el año. Es cierto que no apetece mucho al estar tan fríos en otoño e invierno.

Referencias:

https://www.tiempo.com/noticias/ciencia/deberiamos-comer-helados-en-invierno.html



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