¿Deberíamos comer helados en
invierno?
Cuando llegan los meses más fríos del año, nuestro
cuerpo se ve obligado a adaptarse a las nuevas condiciones exteriores. Para
conseguirlo, activa una serie de reacciones físicas para regular nuestra
temperatura corporal. En los días más calurosos del verano, el cuerpo nos hace
sudar para refrescarnos. En los días más fríos del invierno, nos hace incluso
temblar para generar calor.
Muchos piensan que, en invierno, un helado puede
provocarnos un buen resfriado. En realidad, no es así. Todo lo contrario. Cuando
tenemos cualquier tipo de dolor, aplicar frío reduce la inflamación. Lo mismo
ocurre con el dolor de garganta. Es mucho más peligroso para la garganta
pasarse horas en un ambiente seco. Además, un helado, una vez ha pasado por
nuestra lengua, prácticamente queda todo líquido y a una temperatura muy
parecida a la corporal.
Desde el punto de vista calórico, los helados son de
gran ayuda en invierno porque nos dan mucha energía. Más de un cocinero famoso
ha defendido que los helados deberían comerse todo el año. Es cierto que no
apetece mucho al estar tan fríos en otoño e invierno.
Referencias:
https://www.tiempo.com/noticias/ciencia/deberiamos-comer-helados-en-invierno.html

No hay comentarios:
Publicar un comentario